


Desde Es Migjorn Gran, una carretera conduce hasta la
playa de San Adeodato. Del mismo lugar en que finaliza la carretera, en cuyo lado
izquierdo se encuentra Es Pou d'es Captiu, se puede llegar hasta la playa. Y tomando un
sendero que la bordea, caminar hacia nuestra derecha -mirando al mar-, que corresponde a
la dirección oeste.
Después de un trecho, damos en la
desembocadura d'Es Barranc de Binigaus Vell. Nos internamos por el barranco y tras pasar
delante de un pozo, el valle se abrirá lentamente ante nosotros. Tomando siempre la
dirección de la izquierda, el camino sube un repecho. Arriba puede verse la blanca
silueta de las casa de Binigaus. Sabremos que hemos llegado al divisar la oscura entrada a
una cueva
la que buscábamos.





Sa Cova des Coloms es una enorme gruta natural abierta en el acantilado oriental d'Es
Barranc de Binigaus. Su techo se eleva hasta los 24 metros de altura, con 110 metros de
longitud y 15 de anchura, como una enorme catedral natural. La verdad es que sus
dimensiones hacen que la figura humana resulte insignificante en su interior.
Las palomas torcaces que dieron nombre a esta catedral de las
profundidades han desaparecido prácticamente perseguidas por los cazadores. Precisamente,
desde siempre los menorquines la han utilizado para capturar a estos curiosos pájaros.
También destacan las importantes poblaciones de murciélagos, que junto con los musgos y
líquenes que cubren las paredes, ofrecen este aspecto tan misterioso a la gruta.
En este lugar apareció un objeto votivo de la
época prehistórica. Un cuerno de toro, símbolo totémico que nos recuerda el culto a la
fertilidad representado en la antigüedad por la vaca. Incluso el toro como animal
acompañante de almas al otro mundo de las entrañas subterráneas.
No resulta extraño que los primeros
pobladores de Menorca escogieran esta impresionante cavidad natural como lugar sagrado.
Los prehistóricos adoraban las energías tectónicas, las fuerzas subterráneas de la
tierra, cuyo máximo exponente eran las cuevas. La caverna representaba una doble
simbología, la fecundidad del útero materno y la gruta como metáfora del viaje al más
allá. Es decir, la mitología de aquella cultura no podía concebir la vida sin muerte ni
la muerte sin vida.
La tradición dice que el destino se ata o
desata misteriosamente al entrar en Sa Cova d'es Coloms. Si dos personas penetran a la vez
en esta cueva, pronto se separarán una de otra. Por el contrario, si el azar reúne en
ella a dos personas desconocidas, nunca se separarán.
De Sa Cova d'es Coloms puede creerse casi
todo. Que justo en el solsticio de primavera el sol penetre con sus rayos hasta lo más
profundo de la gruta. Que haya sido la mítica cueva de la ninfa Calipso, desde la cual
Ulises suspiraba por su lejana Itaca. Que fuera morada de gigantes
La imaginación y
la espectacularidad de este lugar aceptan cualquier hipótesis.



Que encontraremos en el lugar
y sus inmediaciones...
Que podremos observar con un
poco de paciencia...

Que observaremos en el lugar y en sus
inmediaciones...
